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Voto del Bodhisattva
de Torei Zenji
"Cuando yo, un estudiante del Dharma,
observo la forma real del Universo,
todo es la siempre presente manifestación
de la misteriosa Verdad del Tathagata.
En cada cosa, cada momento, cada lugar,
nada puede ser que no sea
la revelación maravillosa de su luz radiante.
Esta realización hizo a nuestros maestros fundadores
y a los sabios guías del Zen
extender un afectuoso cuidado, con un corazón reverente,
a pájaros, animales, y en verdad a todo ser. |
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Esta realización nos enseña
que nuestra diaria comida, bebida,
ropas y protección de la vida,
son la cálida sangre y carne,
de la compasiva manifestación de Buddha. ¿Quién puede no estar pleno de gratitud y respeto
a todo ser y cada cosa, y a todo ser humano?
Aunque alguien parezca un loco idiota, sé compasivo y cálido.
Si por algo se vuelve en contra nuestra,
se convierte en feroz enemigo, y nos persigue y abusa,
inclinándonos en gassho, expresemos humilde lenguaje,
en el sentimiento reverente de que es el Avatar
Compasivo de Buddha, que usa hábiles medios
para liberarnos del karma de los errores,
que ha sido producido y acumulado sobre nosotros
por nuestra propia ilusión y apego egoísta
a lo largo de incontables ciclos de kalpas.
Y así entonces, en cada destello súbito de pensamiento
crecerá una flor de loto; y en cada flor se revelará un Buddha.
Estos Buddhas glorificarán a Sukhavati, la Tierra Pura,
en todo momento y en todo lugar.
Extendamos esta Mente sobre todos los seres,
para que juntos, nosotros y el mundo,
alcancemos la madurez en la Sabiduría de Buddha." |

FUKAN ZAZENGI
“La Promoción Universal de los principios de Zazen”
Dogen Zenji
“EL CAMINO es básicamente perfecto y todo-penetrante. ¿Cómo podría depender de la práctica y la realización? El vehículo-Dharma es libre y no tiene trabas. ¿Qué necesidad hay para el esfuerzo concentrado del hombre? En verdad, el Cuerpo Entero está mucho más allá del polvo del mundo. ¿Quien podría creer en un medio para limpiarlo? Nunca está separado de uno mismo justo donde uno está. ¿De qué sirve irse por aquí o por allí a practicar?
Y sin embargo, si hay la menor discrepancia, el Camino está tan distante como el cielo de la tierra. Si surge el más mínimo gusto o disgusto, la Mente se pierde en confusión. Supón que uno adquiere el orgullo de la comprensión y magnifica la iluminación propia, dando un vistazo a la sabiduría que corre a través de todas las cosas, aprehendiendo el Camino y clarificando la Mente, despertando una aspiración para escalar el mismo cielo. Uno está haciendo las excursiones parciales, iniciales, por las fronteras, pero aún es un tanto deficiente en el Camino vital de la emancipación total.
¿Necesito mencionar al Buddha, que poseía un conocimiento innato? –la influencia de sus seis años de sentarse erguido se percibe todavía. ¿O la transmisión de Bodhidharma del sello de la mente? – la fama de sus nueve años de sentarse frente al muro se celebra hasta el día de hoy. Dado que este era el caso con los santos de antaño, ¿cómo pueden los hombres de hoy en día prescindir del trabajo en el Camino?
Debes por lo tanto abandonar la práctica basada en la comprensión intelectual, la persecución de las palabras e ir tras el lenguaje, y aprender el paso de retroceso que gira tu luz hacia el interior para iluminar tu yo. Cuerpo y mente caerán por sí mismos, y tu rostro original se hará manifiesto. Si quieres alcanzar la talidad, debes practicar la talidad sin demora.
Para zazen, una habitación silenciosa es adecuada. Come y bebe moderadamente. Haz a un lado toda preocupación y cesa todas las ocupaciones. No pienses en bueno o malo. No administres pros y contras. Cesa todos los movimientos de la mente consciente, la evaluación de todos los pensamientos y puntos de vista. No tengas intención alguna de convertirte en un Buddha. Zazen no tiene nada que ver con sentarse o acostarse.
En el sitio donde te sientas normalmente, despliega una estera gruesa y pon un almohadón encima. Siéntate ya sea en la posición de loto completo, colocas primero el pie derecho sobre el muslo izquierdo y el pie izquierdo sobre el muslo derecho. En la posición de medio loto, simplemente apoya el pie izquierdo contra el muslo derecho. Debes tener la túnica y el cinturón atados flojamente y arreglados ordenadamente. Luego coloca la mano derecha sobre la pierna izquierda y la palma izquierda (hacia arriba) sobre la palma derecha, con las puntas de los pulgares tocándose levemente. De esta manera siéntate erguido en la postura corporal correcta, sin inclinarte a la izquierda ni a la derecha, ni inclinándote hacia adelante o hacia atrás. Asegúrate que las orejas estén en un mismo plano que los hombros y la nariz alineada con el ombligo. Coloca la lengua contra el paladar de la boca, con labios y dientes cerrados. Tus ojos siempre deben permanecer abiertos, y debes respirar suavemente por la nariz.
Una vez que haz ajustado la postura, haz una respiración profunda, inhala y exhala, balancea el cuerpo a izquierda y derecha y asiéntate en una posición sentada inmóvil, estable. Piensa en no-pensar. ¿Cómo piensas en no-pensar? No-pensando. Esto es en sí mismo el arte esencial de zazen.
El zazen del que hablo no es aprender meditación. Es simplemente la puerta-Dharma del reposo y el gozo, la práctica-realización de la iluminación totalmente culminada. Es la manifestación de la realidad última. Trampas y lazos nunca la pueden alcanzar. Una vez que se aprende su corazón, eres como el dragón cuando llega al agua, como el tigre cuando entra a la montaña. Porque debes saber que justo allí (en zazen) el Dharma correcto se está manifestando a sí mismo y que desde el principio embotamiento y distracción quedan a un lado.
Cuando te levantas de sentar, muévete lenta y silenciosamente, calma y deliberadamente. No te levantes súbita o abruptamente. Al examinar el pasado, vemos que la trascendencia tanto de la no-iluminación como de la iluminación, y morir estando ya sea sentado o parado, ha dependido enteramente de la fuerza (de zazen).
Por añadidura, la obtención de la iluminación por la oportunidad provista por un dedo, un estandarte, una aguja, o un mazo, y la consumación de la realización con la ayuda de un hossu, un puño, un bastón, o un grito, no lo puede comprender plenamente el pensamiento discriminatorio del hombre. En verdad, tampoco se puede conocer plenamente por la práctica o realización de poderes sobrenaturales. Debe ser comportamiento más allá del ver y oír del hombre -¿no es acaso un principio que es anterior a este conocimiento y percepciones?
Siendo este el caso, inteligencia o falta de ella no tiene importancia; entre el lerdo y el ingenioso no hay distinción. Si concentras tu esfuerzo unánimemente, eso es en sí mismo ejecutar el Camino. La práctica-realización es naturalmente impoluta. Avanzar (en la práctica) es una cuestión de cotidianeidad.
En general, este mundo y otros mundos también, tanto en India como en China, mantienen por igual el sello de Buddha, y prevalece sobre todos la cualidad de esta escuela, que es simplemente la devoción a sentar, el compromiso total en el sentar inamovible. Aunque se dice que hay tantas mentes como hombres, aún así (todos) resuelven el Camino solamente en zazen. ¿Por qué dejar el asiento que existe en tu hogar y partir sin rumbo a los reinos polvorientos de otras tierras? Si das un paso en falso, te alejas del (Camino) que está directamente frente a ti.
Has ganado la oportunidad fundamental de la forma humana. No uses tu tiempo en vano. Estás manteniendo el funcionamiento esencial del Camino de Buddha. ¿Quién se complacería vanamente en la chispa de un pedernal? Además, forma y sustancia son como el rocío sobre la hierba, el destino como la flecha de un relámpago –vaciados en un instante, desaparecidos en un destello.
Por favor, honorables seguidores del Zen. Acostumbrados desde hace tiempo a manotear el elefante, no sean suspicaces del verdadero dragón. Dediquen sus energías a una forma que señala directamente lo absoluto. Reverencien al hombre completamente realizado que está más allá de toda intención humana. Adquieran la concordancia con la iluminación de los buddhas; sean sucesores del legítimo linaje del samadhi de los patriarcas. Practiquen constantemente de esta manera y tendrán la seguridad de ser una persona tal como ellos. Vuestro depósito del tesoro se abrirá por sí mismo, y lo usarán a voluntad.”

Mumonkan
(Barrera sin Puerta)
Caso 1
“El perro de Zhao Zhou”
El Caso:
Un monje le preguntó a Zhao Zhou, “¿Tiene el perro naturaleza Buddha?
Zhao Zhou dijo, “Mu”.
Comentario de Mumon:
“Para la práctica del Zen, es imperativo que pases a través de la barrera erigida por los antiguos maestros. Para la realización sutil es de importancia primordial que cortes el camino de la mente. Si no pasas la barrera de los maestros antiguos, si no cortas el camino de la mente, entonces eres como un fantasma adhiriéndose a arbustos y hierbas.
¿Qué es la barrera de los antiguos maestros? Es justo ese ‘Mu’, la barrera única de nuestro zen. La llamamos la ‘Barrera sin Puerta’ de la escuela Zen. Cuando pases a través de esa barrera, no solamente entrevistarás a Zhao Zhou íntimamente, sino que caminarás de la mano con todos los maestros antiguos en las sucesivas generaciones de nuestro linaje. El pelo de tus cejas entreverado con el de ellos, mirando con los mismos ojos, oyendo con los mismos oídos, ¿no es esto maravilloso? ¿Hay alguien que no quiera pasar esa barrera?... Entonces haz de todo tu cuerpo una masa de duda o indagación, con tus trescientos sesenta huesos y articulaciones y tus ochenta y cuatro mil folículos pilosos, concéntrate en ese único ‘Mu’, día y noche mantente ahondando en esto. No lo consideres como si fuera ‘la nada’. No pienses en términos de ‘tiene’ o ‘no tiene’. Es como tragarse una bola caliente de hierro al rojo vivo, tratas de vomitarla, pero no puedes. Gradualmente te purificas a ti mismo eliminando actitudes y conocimientos erróneos que haz sostenido desde el pasado. Lo interno y lo externo se vuelven uno y eres como un mudo que ha tenido un sueño, lo sabes sólo por ti mismo. Súbitamente ‘Mu’ estalla, los cielos se asombran, la tierra se estremece; es como si hubieras arrebatado la gran espada del General Kan. Cuando encuentras al Buddha, matas al Buddha. Cuando encuentras a Bodhidharma, matas a Bodhidharma. En el mismo borde del acantilado de Vida y Muerte, encuentras la gran libertad. En los seis mundos y en los cuatro modos de nacimiento disfrutas el samadhi de jugar y retozar.
Así entonces, ¿cómo debes trabajar esto? Consume toda tu energía vital en esta única palabra ‘Mu’. Si no vacilas, entonces está hecho. Una simple chispa enciende tu candela Dharma”.
Poema de Mumon:
Perro, naturaleza Buddha,
la perfecta presentación de la totalidad.
Con una pizca de tiene o no tiene
se pierde el cuerpo, se pierde la vida. |
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Sutra corazón en Siddham Script (Sánscrito)
"A los innumerables seres tomo el voto de liberar,
a las ignorancias que surgen sin fin tomo el voto de extinguir,
en las incontables puertas del Dharma, tomo el voto de entrar,
al Tao de Buddha, más allá del logro, tomo el voto de expresar en su totalidad."
-Cuatro Grandes Votos-
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