Linaje de la Sangha Diamante, Buenos Aires Argentina

Poesía | Paul Celan

Salmo

Nadie nos forma otra vez de la tierra
y el barro,
nadie sopla en nuestro polvo.
Nadie.
Alabado seas tú, Nadie.
Por ti queremos
florecer
hasta ti.
Nada
fuimos, somos, seremos,
floreciendo:
la nada,
la rosa de nadie.
Con el lápiz transparente,
con las fibras de polvo baldías como este cielo,
con la corona roja
de la palabra púrpura
cantamos a las,
oh, a las espinas.”